Desventajas de la autofinanciación
Asunción de riesgos
En un plan autofinanciado, el empleador se hace cargo de todas las reclamaciones, lo que conlleva el riesgo de que estas superen las estimaciones o, incluso, la capacidad de pago del empleador. Los empleadores pueden mitigar este riesgo contratando un seguro de limitación de pérdidas, que les reembolsa las reclamaciones que superen el importe establecido en la póliza. Un gestor general de seguros (MGU) especializado en prestaciones sanitarias puede evaluar los riesgos y el importe de la cobertura necesaria para diseñar una póliza de limitación de pérdidas y proporcionar la seguridad financiera adecuada. Sin embargo, es posible que a los empleadores más pequeños el coste del seguro de limitación de pérdidas les resulte prohibitivo.
Mayor implicación y responsabilidad de los empresarios
En los planes autoasegurados, la empresa debe prestar los servicios que la aseguradora ofrece en un plan totalmente asegurado, como la gestión de reclamaciones, las apelaciones y el cumplimiento de los requisitos normativos. Aunque la mayoría de las empresas contratan a un administrador externo (TPA) para que se encargue de estas tareas en su nombre, la empresa sigue asumiendo la responsabilidad fiduciaria sobre la salud del plan.
Exposición de activos
Dependiendo de cómo se haya establecido y financiado el plan, los activos de una empresa con un plan autofinanciado pueden quedar expuestos a responsabilidades en caso de que se interponga una demanda judicial contra el plan.